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domingo, 15 de diciembre de 2013

Cortinarius trivialis; el más común del género


Remite la temporada setera con los fríos invernales, no obstante, seguirán apareciendo especies en diferentes biotopos como el que forma el alcornocal cercano al Embalse de Cornalvo, cerca de Mérida (Badajoz). El género Cortinarius incluye setas muy versátiles, caracterizadas por poseer un velo o cortina que une la parte superior del pie con el borde del sombrero. Cuando el ejemplar se desarrolla, queda en el pie -como puede verse en la imagen- el resto de dicho velo. La especie que aquí aparece es muy abundante en todo tipo de masas forestales, teniendo el sombrero color marrón y el característico tacto viscoso.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Los Escobazos; el fuego y su magia








Los Escobazos de Jarandilla de La Vera (Cáceres) se celebran cada 7 de diciembre, coincidiendo con la Fiesta de La Virgen de La Concepción.  En la Plaza Mayor, los vecinos se congregan portando grandes escobas confeccionadas con haces de retama iniciando lo que se conoce con el nombre de “saludo”. Tras varias horas comenzará la procesión del estandarte de la Virgen, portado por un jinete a caballo, siguiéndola la multitud con sus escobas encendidas a modo de antorchas. Pero el aspecto donde el contacto social entre locales y foráneos se hace patente es en torno a las numerosas hogueras encendidas en diferentes puntos del callejero local.

El fuego ha fascinado y provocado respeto, temor y admiración en el hombre desde etapas prehistóricas. Controlar el fuego tiene una significación muy especial en todas las culturas, pues al dominarlo, dominamos una parte de la naturaleza que se nos presenta a priori como indómita y salvaje. En torno al fuego se comparte comida y bebida; se charla sobre trivialidades y cosas serias;  convierte en comestibles alimentos que serían prácticamente indigeribles y junto a él se ríe y se canta. El fuego proporcionaba cobijo y refugio a nuestros mayores cuando las duras jornadas laborales en el campo impedían guarecerse de los fríos invernales con otros métodos y saber encender correctamente una buena candela era y es atributo de todo hombre de campo que se precie. Para los niños y adolescentes es toda una experiencia compartir risas, juegos y confidencias junto a una hoguera. Es un baluarte en la supervivencia diaria, a la vez que un feroz asesino si su control se nos escapa o mentes de pensamientos indeseables lo utilizan para destruir. 
En nuestras fiestas, el fuego tiene un protagonismo muy importante en sus dimensiones expresivas más notorias; algo que puede comprobarse si echamos una ojeada al mapa etnográfico de los rituales de Extremadura.